Algunos trastornos de la vista están relacionados con la diabetes y la obesidad. Afecciones como las cataratas o la degeneración macular pueden acelerarse por no vigilar el sobrepeso, el colesterol y la hipertensión arterial. Los vasos sanguíneos de los ojos son muy pequeños y todas las alteraciones continuadas en el sistema cardiovascular pueden dañarlos y perjudicar la visión a largo plazo.La dieta es, por tanto, fundamental para preservar la salud ocular.

Las verduras y las frutas de color rojo y amarillo intenso, entre ellas, la zanahoria, esencial para la vista por su alto contenido en beta-carotenos, que el organismo transforma en vitamina A.

Las verduras de la familia de la col: la coliflor, las coles de Bruselas y el brécol, aportan nutrientes importantes para la función visual.

La luteína y la zeaxantina se encuentran en elevadas cantidades en el maíz, las espinacas y también en la yema del huevo. Son importantes también los aceites del pescado y el marisco. Destacan el salmón, la anchoa, la sardina, el arenque, la caballa, la trucha, el emperador, el atún y el mejillón, pero también el tofu, las almendras y las nueces,   por su aporte de DHA y omega-3.

Consejos Visuales.

Unos buenos hábitos son importantes para la salud en general: cuidado de la alimentación, ejercicio, posturas... Las revisiones periódicas con nuestro optometrista de confianza son importantes, así como una serie de normas de higiene visual para mantener nuestra salud visual y mejorar nuestro rendimiento. Si necesita corrección óptica, debe llevarla con las pautas de uso que marque nuestro especailista.

La distancia de lectura no debe ser demasiado corta. La ideal es aproximadamente del codo hasta la primera falange del dedo medio. Al leer, el antebrazo debe estar apoyado sobre el plano de trabajo. La silla debe ser regulable en altura, adoptando una postura adecuada, con las plantas de los pies apoyadas sobre el suelo o reposapies, y el cuerpo recto y ligeramente inclinado hacia adelante.

La iluminación es muy importante. Debe haber una ambiental y otra que incida sobre el plano de trabajo, que no dé directamente sobre los ojos, que no nos deslumbre ni que produzca sombra al escribir.

Los periodos de trabajo continuados no deben sobrepasar la hora. Descansos de unos 5 minutos cada hora.

Si utilizamos gafas, debemos llevarlas en el trabajo con ordenador. Inexcusablemente llevarán tratamiento antireflejantes los lentes. En la pantalla no debe haber reflejos, por lo que cuidaremos la disposición de la iluminación, sea natural o artificial. La parte superior de la misma debe estar a la misma altura que los ojos, o ligeramente más baja. La temperatura ambiente debe controlarse para evitar el aumento de la sequedad ocular.

Al ver la TV debemos respetar la distancia. Se recomienda una distancia aproximada de 3 a 5 veces la anchura de la pantalla. No debemos ver la TV estirados en el sofá, o en el suelo, ya que forzamos la coordinación de nuestros ojos.

En la conducción diurna debemos protegernos mediante filtros certificados adecuados, siendo recomendables los polarizados. En caso de necesitar gafas graduadas, los lentes deben ser antireflejantes, para evitar deslumbramientos y reflejos que aumentan la fatiga ocular.

De la misma forma que utilizamos cremas solares cuando nos exponemos al sol, el uso de gafas de protección solar adecuadas debe ser imprescindible en nuestras actividades al aire libre, piscinas, playa, montaña, nieve o en los paseos cotidianos.